lunes, 31 de mayo de 2010

viernes, 28 de mayo de 2010

Quédate


Quédate sólo si me amas
sólo si abres la botella esta vez y me cuentas el secreto del corcho;
quédate si me permites abrazarte de espaldas
si me haces rollitos en el pelo


Quédate y nos vamos sólo si te quedas
quédate para ver el sol caer...y bueno también levantarse
si puedes consentirme sin tocarme la piel
quédate si me acompañas a ver pasar los trenes y sentir que van millones de corazones viajando


Quédate si cuando te miro comprendes lo que digo,
si puedes escucharme,
sólo si te enojas por ser humano, pero no dejas de ser tu


Quédate sólo si te devuelves por las llaves y un beso
sólo si puedes aceptarme
si nunca olvidas más decirme que me amas...


Quédate si te gusta que te cuente los errores de las películas
sólo si me arreglas las uñas cuando yo ya esté vieja y no pueda hacerlo
quédate pero si me regalas el secreto de tu sonrisa


Quédate sólo si tu olvido está lleno de memoria, si el mar de tus ojos hace olas para mí,
sólo si me dices que de verdad eres un ángel enamorado,
sólo si te atreves a caminar descalzo por entre la arena y vamos juntos a la playa
Quédate sino no te importa nada más que sonreir, soñar y ganarle al tiempo que envejeze.
Sólo así, quédate.





jueves, 29 de abril de 2010

EL TIEMPO


Cuando se es niño, el tiempo no pasa por ahí, corta camino y aparece cuando la memoria se pierde, y el vagon de la vida está llegando a su última estación, cuando los problemas son la causa del mal humor, del engaño propio que queda al desnudo; cuando se planean los sueños en papel y se recuerdan cada 31 de diciembre,  entonces el tiempo aparece en el camino, se huye de el, de esa sombra, el cansancio agobia entonces de jugarle a escindírsele al tiempo, el alma se agota y se abruma, entonces los ojos del alma se abren y miran que el mundo también ha cambiado y ha envejecido, se sigue volviendo viejo, no por la edad, la edad son sólo números, sino por la influencia de una vida construida con espejismo; las fuerzas en las manos intentan desaparecer, llegan las arrugas tienen nombre propio, vejez, esas que no pueden mentir la vida y los años que llevan formándose,  sobre todo la vejez del alma; "mientras el alma y el corazón no envejezcan, las arrugas son sólo pasajeras" esas palabras me las dijo un abuelo del Cottolengo, me lo han dicho papás y hasta alguna vez irónicamente lo brindé como consejo; hay preguntas que duran años sin respuesta, el hombre se desgasta buscándolas y al encontrarlas se lleva la tristeza a sus espaldas porque no era lo que el quería encontrar, ineludiblemente, se busca lo que se quiere y no lo que se necesita, lo mismo le pasa a los amores inconclusos, sin encuentro de corazones certeros, aunque la lucha se vea grande por encontrarlos, algún día será y es satisfactoria. Hay  una angustia que se quiere convertir en esperanza y una mentira que se va dilatando mientras el tiempo sigilosamente espía detrás de la puerta de la vida de cada hombre, pasa por ahí,  tratando de tomar atajos, y cuando el hombre se percata que el tiempo está ahí, corre en busca de una salida, entonces es mejor creer que sé es niño y vivir sin temor al intangible tiempo.



Inspirado en Amelie, Película del 2001 dirigida por Jean-Pierre Jeunet

sábado, 20 de febrero de 2010

La ciudad que se creo con magia y es de color dorado: PRAGA

(Escrito en noviembre)

Sonó la alarma a las 6:00, me avisaba que tenía un viaje del que no tengo idea como sentiría y cómo viviría, lo único que tenía certero era que me palpitaba el corazón de felicidad y con más intensidad, así que dejé el sueño durmiendo y cantaba mientras me bañaba.

Tengo ese cuartito que llamo corazón, rebosado de nuevas maravillas; todo ocurrió en un viaje con destino a la magia, a la fantasia, a una ciudad que sus puentes y sus caminos estan desbordados de historia y algo de dolor, pero éste lo opaca su grandeza.

Me cuesta escribir de Praga sino traigo a mis letras con quién la viví y la caminé. Es un encanto de ciudad, no paró de darme alegría, de darme cada manaña un hilo disfrazado de rayo de sol que me halaba hasta la ventana para mirar la hermosa creación que sólo Dios es capaz de hacer.

Tuve que determe varias veces en las calles empedradas, en medio de ellas, con los guantes cubriéndome las manos y ellas entre los bolsillos de la gabardina, para viajar mentalmente por entre las lucesitas que se dejaban ver por las siluetas de la gente en la plaza del viejo ayuntamiento, escuchar las risas, el viento como golpeaba sobre mi cara, los guías turísticos mintiendo y cambiando la historia, como Cristian, amigo de un amigo del Pinche, si... típico que uno se sabe historias de cuantas personas no conoce y esas historias recorren el mundo, bueno pues éste tal Cristian mentía en Londres a los turístas, pobres, pero aquí es otra historia.punto.

Al llegar no podía faltar que algo le sucediera al Pinche para no haber llegado y bueno, las fotos dicen más....

Aprovechaba esos momentos para guardar los recuerdos de los olores, y hacer consiciente a mi mente que estába allí, esa plaza siempre estába llena de cámaras (algunos muchos, hartos Japoneses), una plaza acumulada de despedidas, de reencuentros, de peleas, de libertad y nueva vida para los Praguenses, esa plaza donde años atras pasaron caminado cientos de personas con llaves en sus manos, anunciando que el Comunismo había llegado al final, no estuve presente pero al escucharlo a Él; al Pinche, viajé entre el tiempo y pude escuchar la felicidad que emanaban los sonidos de las llaves, hoy llevo puesta una como regalo. :)


Dios!:) existe una iglesia en el viejo ayuntamiento que para mí, cada noche se iba y se va hacia el cielo, halada por unos globos de colores, vuela y regresa cada amanecer, es majestuosa, es un tesorito que siempre había imaginado y creí que por haberla imaginado no existía, y si, pude verla por todos los días en Praga, en la noche, con la puesta de una media luna complice que en sus puntas presencia el encuentro de un amor y en el día con los rayos del sol juega a lucir entre rosados y amarillos como si se tratara de una fiesta.



El día siguiente, con las mejores energías (que me quedo corta para describir como eran), Caro, mi hermanita, y yo fuimos a recorrer de día la plaza, (Sin licor todavía); caminamos por entre los callejones que también recorrieron papás cuando vinieron, de nuevo nos encontramos la plaza que siempre que pasaba por ahí alguna nueva sensación me regalaba, seguimos camiando, haciendo clic clic, riendonos a carcajadas, terminamos sobre el piso, sin importar quien mirára o escuchára, eso es lo que produce esperar a alguien con tantas ganas, llegaron, Alejo y el pinche, seguimos por la torre del reloj, la hermosa y famosa torre, que sólo a dos horas puntuales del día hace un show,de verdad, ESPECTACULAR, logramos por segunda vez que la carabela tocara la campama y danzaran los munequitos que allí reposan, esta vez lo vimos con más claridad porque la noche anterior montabamos en una bicicleta múltiple que de repente nos encontramos, entre vinos, risas y turistas.

(Dos semanas antes)

Me sucede seguido, eso de amanecer, hablar, sonreir, mirar y no poder sentir que es la vida real, que para creer, la unica manera es sentarme aquí y escribir. Se mueven emociones, hay un juego de luces ahora mismo, parece que estoy alucinando y la droga es la felicidad, esa droga de ilusiones, de los amores olvidados y no amados, esa droga de los errores hechos. Esas luces que ahora iluminan mi camino, una de esas me me voy a donde quería ir, no pierdo aún el asombro de viajarf como muchos, me voy a cumplir la promesa de vernos haya Pincheee, la mitad ya está hecha: Munich.

Recorriendo el castillo, sus calles, llegamos a la torre que Francia le regaló a Praga, entre risas y paradas en cada piso, llegamos hasta la punta, y pudimos ver desde el cielo la vida, me hacía erizar el alma, ver tan chiquitas las luces y los puentes de esa majestuosa ciudad, que parado uno frente a ellas, sólo sé es una piedra del Universo, se veía entonces desde allá, esa ciudad dorada que brillaba y brilla con luz propia, así también es concida Praga, la ciudad dorada, cuentan que antes el oro era guardado en el techo del castillo, y los días del sol, se reflejaba e iluminaba toda la ciudad.

Ver la ciudad era poder agarrar con las manos del corazón y con la cámara un lugar inexplicablemnte mágico, lleno de vida, de historias, Alejo, uno más que vivió esta magia me senaló un avión que arrancaba vuelo justo frente a nosotros, hablabamos cuan pesado iría también ese avión, lleno de historias que de lejos se ven diminutas, pero que son universos llenos de constelaciones, divagabamos que en ese avión iba alguien de regreso a casa despues de varios meses, quien se le había muerto alguien, quien sólo viajaba un fin de semana, quien estaba angustiado, quien iba ser operado en otra ciudad, quien iba a encontrarse con el amor de su vida, quien iba a conocer a su papá, quien iba a apagar una deuda o quien necesitaba estar en las nubes...

El vino de todos los días en el Potravini, las palabras que no se entienden en un idioma para mí difícil, (bueno aprendí a decir...Chichisaftaska...)la unión de razas, paises e idiomas, la habitación donde durmieron inmensos corazones, pensamientos y deseos. Una habitación que merece ser nombrada aquí, una habitación que si pudiese hablar necesitaría escribir un libro. Tengo en un suspiro y atrapadas las sonrisas que me robó este lugar. De hecho fue un enuentro de rehabilitación y que estamos buscando la próxima sede. (Risas internas)


Nos encontramos, no reimos, nos dejamos por ahí literalmente cicatrices nos hicimos, (De eso hay fotos pero sólo las ven quienes fueron a la rehabilitación) nos emborrachamos, nos abnrazamos, y nos estamos extranando.


Este hermoso viaje cerró con broche de oro, digno de la ciudad, pues durante la semana decidimos no pagar el metro y por ende los impuestos que no nos pertenecían, felices y tomando fotos en las estaciones ibamos sin miedo. hasta el último día lo usamos para que nos llevara al Bahnhof y bueno, el tiquete del bus se nos había vencido el día anterior y además el último Bus que salía para Munich, había sido hace laargo rato, así que nos devolvimos, nos tomamos una garrafa de vino y Alejo terminó limpiando el piso, nos seguimos riendo, dormimos, madrugamos, vivitams el muro de Lenon, dejamos al Pinche en su clase, y con el corazón en varios lugares así mismo nos fuimos despidiendo, y pasando por el puente de nuevo, llegamos a la estación del Tren y oh Sorpresa! No teníamos ticket de tren, nos pararon; entre el Checo que nadie sabía, el inglés que se nos olvidó y el alemán que no nos entendieron no nos la perdonaron y nos tocó pagar 30 Euros cada uno, jeje. Alejo casi termina pagano c dinero de Argentina. Nos fuimos, no perdimos el tren, (a minutos de perderlo) con los bolsillos vacios, con el corazón llenito y con las ganas de regresar y usar ese dinero de la multa en más días en Praga.



Viajé porque era una promesa con la vida, se cumplió todo lo que había soñado, poder oler y recordad. Que corto fue el tiempo pero que largos los recuerdos y que pesado quedó mi corazón, la magia de esta ciudad no hubiera sido la misma sin vos, sin mi Caro mamsita y si el Alejitooo. Dios me contó que todo lo tenía planeado, así como sucedió, así era que debía pasar.TODO.

lunes, 15 de febrero de 2010

Sólo mientras dura, mientras el viento pasa con tus murmullos, con tu olor y la imágen de los huequitos de tus mejillas. Cuando amanezca dejará de ser verdad, no quiero levantarme, quiero estar mientras dura

VIERNES


Aún no sé dónde te bajas, pero si en que estación te subes. Te he visto de azúl y de negro, te va bien el negro. La mayoría de veces dirijes tu mirada a la ventana, de vez en vez ayudas a una anciana que siempre sube los viernes con bolsas y una vieja maleta Café. Hoy no vino.

No había estado más cerca de ti que la distancia de dos asientos, y esto sólo me ha bastado para extrañar tu olor cuando regreso a casa o cuando no estás, para saber que tienes dos lunares junto a tus ojos, y que te gusta usar loción, siempre y demasiada; también te gustán los chicles, siempre comes uno al subirte. A mi también. Huyes tu mirada cuando alcanzo a mirarte con disimulo por entre el reflejo de la ventana.Yo tampoco puedo soportar mirarte demasiado, pero creo que también buscas mi mirada.---- ¿Quién eres?

Pero hoy, llegando a tu estación estaba pendiente si estabas fuera, como una Niña chiquita que juega a las escondidas con la mirada y se esconde tras la espalda de su papá. Te ví y quite la mirada, estaban casi todos los asientos vaciós, mientras mostrabas tu ticket al chofer hacias un paneo donde sentarte, hiciste Stop en el asiento de mi lado, como si marcases tu territorio ahí y tu quisieses que yo lo supiera. Te venías acercando agarrándote de los tubos para no caerte y sin quitarme la mirada. Te sentaste, y al hacerlo no saludaste, no hablaste, y no comiste tu chicle de siempre. Llegué a mi estación, el camino se me hizo eterno, imaginaba que preguntarte, y de repente había muchas mariposas volando en mi estomago. Tome mis guantes, acomodé mi chaqueta, mi pelo y me paré decidida para que entendieras que necesitaba salir, te paraste y me entregaste un papel, no tuve tiempo de preguntarte ¿por qué?, ¿para qué? ¿qué hago? el chofer esperaba por mi bajada con mirada arrogante e impotente por el retrovisor. Me bajé levitando, no vivía, no repsiraba, sólo hasta que perdí de vista del Bus cuando dobló la esquina.

Y bueno, te respondo, también quiero concocerte. Espero al Lunes y me pondré mi ropa más bonita.


jueves, 7 de enero de 2010

Manos hechas de HUMO

Casi al final de las dos botellas de vino, sin hablar, los jeans, los zapatos comienzan a estorbar, brindan y llevan las copas a sus labios, Juan le toma las manos, le quita la copa y mientras la besa con suavidad, la atrapa por la espalda y le suelta la copa, la besa con suavidad y la acaricia desde la boca hasta donde termina la espalda, tan suave como si sus manos estuvieran hechas de humo. En un algún momento Valeria intentó huir, pero sus caricias le eran tan suyas que se dejó llevar hasta estar acostados sobre la alfombra, con algo de calor que llegaba de la chimenea en la fría ciudad de Hannover.

La luna comenzó a caer, y el humo de sus manos aumento, pasó también por su boca por su cuello, acariciando su pelo, sin despegar la otra mano de la espalda, le estorbaba su ropa, y sin que ella pudiese darse cuenta, mientras él la acariciaba, desabotonaba uno a uno los botones de esa estorbosa blusa llena de monos y de adornos que al hacer el amor no nos más que obstaculos.

Con los dedos se desnudan y sienten como si sus cuerpos se llenaran de aire caliente que comenzara a flotar y a sentir una felicidad absulota.

Juan nunca más volvió a tocarla, ella tomo el tren directo a München y el debió seguir ahí, pero jura que algún día estar de nuevo rosando su espalda, recordando su olor y tomando otras dos copas de vino, de pronto en el pasillo de su departamento, o en el ascensor del hotel.